Historias
La mujer que compró LinkedIn ahora alquila robots
Por Sebastián Ocampo · 27 de julio de 2026 · 6 min de lectura · ES·FR·EN
El humanoide que menos promete es el primero que enseñará sus cuentas en América. Y la persona que lo lleva al parqué no viene de la robótica: viene de cerrar una de las compras más grandes de la historia del software.
El 24 de junio, Agility Robotics anunció su salida a bolsa por la puerta que Wall Street reserva a los impacientes: una fusión con la SPAC Churchill Capital Corp XI que la valora en 2.500 millones de dólares, con unos 620 millones de ingresos brutos previstos y un PIPE de 200 millones liderado por Foxconn. Entre los accionistas que ganan puerta de salida están Amazon, NVIDIA y el Vision Fund 2 de SoftBank. Cotizará en el Nasdaq con el símbolo AGLT, y con eso se convertirá en la primera empresa cotizada de Estados Unidos dedicada en exclusiva a humanoides. La cola de la campana ya no es solo china: el hemisferio occidental acaba de ponerse en la fila.
El argumento de Digit no es un mortal hacia atrás: son 65.000 horas de turnos facturados. El humanoide que menos promete es el primero que enseñará sus cuentas en América.
La persona al frente merece la historia. Peggy Johnson no construyó robots en su vida anterior: construyó tratos. Como vicepresidenta ejecutiva de desarrollo de negocio de Microsoft ayudó a armar la compra de LinkedIn por 26.000 millones de dólares, la mayor de la historia de la compañía; después dirigió Magic Leap, el unicornio de realidad aumentada que tuvo que aterrizar de sus propias promesas; y en 2024 tomó el timón de Agility, fundada en 2015 por Damion Shelton y Jonathan Hurst sobre las patas de avestruz del laboratorio de Hurst en Oregon State. El giro tiene su poesía: la ejecutiva que compró la red donde el mundo publica su currículum ahora alquila trabajadores de metal por turnos.
Porque eso es exactamente lo que vende Agility, y es lo que hace distinta esta salida a bolsa. El argumento de Digit no es un mortal hacia atrás: son más de 65.000 horas de trabajo acumuladas en nueve emplazamientos comerciales, con clientes como GXO, Toyota o Mercado Libre, muchas de ellas facturadas como robot-as-a-service: el cliente no compra el humanoide, compra el turno. En la fábrica de Schaeffler en Carolina del Sur, Digit lleva desde principios de 2025 cargando y descargando una lavadora industrial, y Schaeffler, que además invirtió en la empresa, habla de desplegar humanoides por su red de 100 plantas hacia 2030. Y cuando a Johnson le preguntan por el robot doméstico, responde lo que casi nadie en su industria se atreve: que queda a diez años o más. El humanoide antihype es el que sale primero a bolsa.
Aquí este periódico saca su lupa, y los filings ya dejan leer bastante. Lo bueno: los números existen y están firmados. Lo duro: unos 37 millones de dólares de ingresos anuales frente a una valoración de 2.500 millones (unas 68 veces sus ingresos declarados, y un 19% por encima de su última ronda privada), unos 100 millones de caja consumida en 2025, y gastos operativos que subieron de 71 a 111 millones en un año. Y el asterisco más importante: los más de 300 millones en pedidos "comprometidos" para el Digit v5 dependen de hitos por cumplir y se apoyan en un contrato de 1.000 robots a tres años de un cliente cuyo nombre no se revela. Las SPAC, además, cargan con un historial que aconseja prudencia: prometer en un folleto es más barato que entregar en un almacén.
Para el lector, el significado es doble. Primero: entre Unitree tocando la campana en Shanghái y Agility en el Nasdaq, los dos hemisferios tendrán por fin humanoides con cuentas auditadas cada trimestre, que es la mejor noticia posible para quien quiera separar el robot real del robot de escenario: nuestra tesis de que el folleto es la marca de realidad definitiva se acaba de volver global. Segundo: la presión cae ahora sobre los rivales privados. Cuando tus competidores publican ingresos, margen y quema de caja, "estamos en conversaciones con grandes clientes" deja de ser una respuesta, y gigantes privados de los humanoides como Figure tendrán que elegir entre enseñar números o explicar por qué no.
Lo que hay que vigilar tiene nombres y fechas. El formulario S-4, que traerá el desglose financiero completo. El cierre de la fusión y el primer día del AGLT. Si el cliente anónimo de los 1.000 robots da la cara con nombre propio. El despliegue real del Digit v5, anunciado para finales de 2025 y que ahora tendrá que rendir cuentas en público. Y el número que más nos importa en esta casa: cuántas de esas 65.000 horas se convierten en cien mil, porque los turnos, a diferencia de los vídeos, no se pueden editar.
Fuentes
- Agility Robotics plans to go public via SPAC in a $2.5B deal
- 'Digit' maker Agility Robotics to go public in $2.5B deal, here's what the filings say about its finances
- Humanoid maker Agility Robotics to go public through SPAC merger
- Churchill Capital Corp XI, Form 425 (business combination communication)
- Agility Robotics Announces Strategic Investment and Agreement with Schaeffler Group